¿Muslo o pechuga? Apreciada por muchos más por su precio que por su sabor, es una carne versátil. Casa bien con el adobo, con los pinchos de la brocheta, con las verduras para un buen caldo, con las salsas para mojar las alitas...
Pechuga. Desde el punto de vista gastronómico, es la parte más apreciada del pollo, pues está prácticamente desprovista de grasa y es de sabor nítido. La manera de prepararla es clave para que se mantenga jugosa y tierna. Es habitual prepararla en filetes o brochetas.
Receta: pechugas de pollo rellenas de setas y trufas con salsa de vino madeira.
Pescuezo. El pescuezo o cuello es una parte bastante sabrosa, aunque poco aprovechable. En cambio, es ideal para caldos y sopas.
Receta: caldo de pollo con verduras.
Ala. Las alitas de pollo son un aperitivo excelente. La parte más carnosa es la que está próxima al cuerpo. La manera más oportuna de prepararlas es adobadas o fritas y con textura crujiente. Receta: alitas de pollo a la barbacoa con salsa de queso azul.
Muslo. El muslo constituye la carne “roja” del pollo y es esencial en guisos y estofados. Al ser una pieza más musculosa, el sabor es más pronunciado. El eterno debate: ¿muslo o pechuga?
Receta: muslitos de pollo frito al estilo kentucky
Etiquetas: pollo
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